Creamos un tablao diferente, transparente y suspendido en el aire, para poder contemplar lo nunca antes visto, el zapateado de la bailaora desde abajo.
Un nuevo mineral puro, latente en su roca es descubierto y sacado de su hábitat.
Este nuevo metal sigue evolucionando por sí solo al contacto con el aire, sonido y todo lo que le rodea.
Su conjunto, con sus impurezas constituyen su ser, plenitud y mayor potencial.

